...Pero mi vestido se quedó colgado en un rincón y después de llorar en cada luna menguante, la luna de miel nunca llegó. Nunca pude probarme ese vestido y las invitaciones nunca llegaron a sus destinarios, en cambio de eso recibi una que otra mirada compasiva y una palmada en el hombro seguida de una locura infalible que me inventé para no tener que contestar lo que antes que otros ya me había preguntado.
La tela empezó a corroerse cuando la polilla la invadió, tanto como a mi la entrañable soledad que era otra que me carcomía en cada vistazo a ese vestido tan blanco y ahora percudido, sin sueños, sin final feliz y lo más doloroso...
sin estrenarse.
Sí, acepto que creí sus promesas falsas,
si acepto unirme a la sobriedad
si acepto ...
HelenHerrera.- si acepto.-
Del libro -"Cosas que hablan desde un clóset"
iMAGEN:lgmaryballandvirginiadcweddings.PHOTONET.COM
Monday, October 01, 2007
- Sí, acepto -
...Pero mi vestido se quedó colgado en un rincón y después de llorar en cada luna menguante, la luna de miel nunca llegó. Nunca pude probarme ese vestido y las invitaciones nunca llegaron a sus destinarios, en cambio de eso recibi una que otra mirada compasiva y una palmada en el hombro seguida de una locura infalible que me inventé para no tener que contestar lo que antes que otros ya me había preguntado.
La tela empezó a corroerse cuando la polilla la invadió, tanto como a mi la entrañable soledad que era otra que me carcomía en cada vistazo a ese vestido tan blanco y ahora percudido, sin sueños, sin final feliz y lo más doloroso...
sin estrenarse.
Sí, acepto que creí sus promesas falsas,
si acepto unirme a la sobriedad
si acepto ...
HelenHerrera.- si acepto.-
Del libro -"Cosas que hablan desde un clóset"
iMAGEN:lgmaryballandvirginiadcweddings.PHOTONET.COM
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